http://internacional.elpais.com/internacional/2012/05/18/actualidad/1337366258_482180.html
miércoles, 23 de mayo de 2012
Mali, ejemplo de exclusión social
La
crisis política que se vive en parte de África y, en especial, en países con
gobiernos teocráticos basados en el islamismo, como es el caso de Mali, pone de
manifiesto que las naciones en donde se confunde y funden en uno el Estado y la
religión, no han podido consolidar regímenes democráticos. Por el contario, en
Mali las disposiciones islámicas de su gobierno, siguiendo a Villoro, demuestran
que lejos de construir Estados que logren la inclusión, como una vía para la
justicia, lo que propician es una destrucción del tejido social e imposibilita
la acción estatal, frente a uno o varios contrapoderes surgidos de grupos que
se oponen a régimen autoritario y alejado de la voluntad ciudadana, que rápidamente
pierde legitimidad y recurre a la imposición para intentar mantener ciertos
niveles de gobernabilidad.
jueves, 17 de mayo de 2012
Argelia, sociedad fracturada por un Estado excluyente
La primavera árabe que llevó a la crisis política a diversos
países islámicos tiene como trasfondo una profunda confrontación social y
profundas fracturas en sociedades con regímenes político-religiosos. No
obstante que en Argelia las recientes elecciones le dieron un triunfo
contundente al Frente de Liberación Nacional y que se encuentra en el proceso
de elegir al Presidente de la Asamblea Nacional, hay anuncios de los
triunfadores que hacen pensar en que la división entre los argelinos
continuarán. El enfrentamiento postelectoral entre el FLN y los islamistas y el
deseo de ejercer el poder de manera omnímoda por el triunfador llevan a suponer
que la exclusión social y política de un grupo importante, en términos de Luis
Villoro, como son los musulmanes, profundizará la fractura de esa sociedad y
dificultará la acción de gobierno. La falta de voluntad del nuevo gobierno a
favor de la inclusión, complicará la vida política, alejará el avance de la
democracia y tendrá como consecuencia una justicia débil. A ello, seguramente,
se opondrá un contrapoder organizado por los islámicos.
miércoles, 9 de mayo de 2012
Democratización en Inglaterra
El cambio que propuso la Reina Isabel II al Parlamento, a sugerencia del Primer Ministro, consiste en democratizar la Cámara de los Lores, para reducir su número y que sus miembros sean elegidos por voto ciudadano, en lugar de ser designados por la Monarquía. Se trata de una transformación de fondo que impacta en el concepto de soberanía. Siguiendo a Carré, de concretarse esa iniciativa, la monarquía constitucional británica dejaría de recaer esencialmente en su Reina para fortalecer la soberanía popular, al cederle a los ciudadanos poder en la toma de decisiones. Aunque el Estado conservaría sus potestades, la forma de acceder y ejercer el poder cambiará necesariamente, en favor de la población, lo que significará la democratización del Reino Unido.
http://www.reforma.com/internacional/articulo/656/1311669/
viernes, 4 de mayo de 2012
Servicio civil: ¿obstáculo para la reforma del Estado?
El servicio civil más antiguo del mundo, que opera en Inglaterra, está atravesando por un momento de redefinición. Aunque ese servicio ha sido determinante para el funcionamiento del gobierno inglés, para algunos políticos representa un obstáculo en la reforma del Estado. El servicio civil tiene como elementos básicos el mérito y el desarrollo de capacidades de los funcionarios y permite la continuidad o impide la interrupción de las responsabilidades gubernamentales ante los cambios políticos. Este modelo es útil, en especial en los regímenes parlamentarios. Sin embargo, se corre el riesgo de que sus integrantes sean reacios a los cambios y pierdan interés en actualizarse. Algo así ha pasado en Inglaterra. El punto pareciera que se ha convertido en un asunto político, sin duda que los servidores públicos de carrera han entrado en una zona de confort de la que hay que sacarlos, pero eso implica también la creatividad de parte de los políticos, que siempre están tentados a premiar la lealtad personal o partidista por encima de las capacidades, habilidades y compromiso institucional de profesionales de las tareas gubernamentales. El servicio civil, en consecuencia, debe convertirse en un factor activo de la reforma del Estado y no en un obstáculo.
http://www.economist.com/node/21553069
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