La crisis política en Egipto ha puesto al país en una circunstancia política y jurídica de excepción. El parlamento ha aprobado una reforma para impedir a los políticos del viejo régimen acceder al poder ejecutivo, en las elecciones presidenciales próximas. Lo interesante es si la lucha por la democracia en el país árabe pasa por un régimen que limite los derechos fundamentales a algunos de sus ciudadanos. Parece haber una línea delgada entre democracia y derecho, con un ejercicio autoritario del poder, para combatir a la antigua aristocracia. A final de cuentas lo que está sucediendo en Egipto parece estar lejos de ser un Estado constitucional de Derecho.
http://internacional.elpais.com/internacional/2012/04/12/actualidad/1334257305_781256.html
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